Y soy rebelde
Va de nuevo: 'Rebelde'.
Que te vino a la mente? Anahí cantando en ropa interior mientras Dulce María muestra los pechos y sus compañeros se mueven sensualmente abrazandolas por las espaldas?
Los medios masivos invariablemente generan una homogenización paulatina al repetir patrones de conducta, vestimenta o pensamiento que poco a poco se vuelven un molde utilizable por los círculos de poder.
Si fuese real decir que Televisa y TVAzteca no son parte de la estructura gubernamental que se dedica a mantener a nuestra sociedad en un gran letargo formativo e intelectual, bien sería seguro decir que la mejor forma de control es la información.
Rebelde, hasta hace algunos años, representaba una persona con machete, en huarache y con toda la actitud de ataque ante las jerarquías que rigen este país, mediante a todo un boom publicitario pasamos de esa imagen a niñitos perfumados que no dicen nada en un escenario.
Cuántos rebeldes hay en México? Muchos, millones. Pero ahora todos estos 'chavos' que por naturaleza - en adolesencia y pubertad - buscan una identidad cuando cuestionan las estructuras ya definidas en la sociedad, ahora muestran su 'rebeldía', con ropas desgastadas de diseño, peinados cuidadosamente despeinados y una actitud de 'me vale el mundo mientras tenga mi ipod'.
Los mayos - como se conoce a los movimientos mundiales del 68 - marcaron el rumbo del compromiso social, la acción en busca de cambios que sirvieran a un bien común, y el desechar una estructura caduca dominada por una generación ya retrograda para inyectar ideas frescas que reflejaran los cambios del momento.
Sin embargo una de las más grandes desiluciones, fue que esa misma generación que luchó contra las caducas formas de ejercer el poder, ahora lo ejerce, y en su gran mayoría se alinearon o se quedarón alienados de los medios por no ofrecer mensajes convenientemente favorables a la maquinaría que nos domina.
Si esta generación del 68, que ahora son padres, maestros, tíos, u cualquier otra 'posición' de influencia, hubieran concentrado un esfuerzo en formar a esta nueva generación, es muy posible que los cambios deseados tuvieran un futuro más prometedor, pero, cuando se le da tanta importancia a una ficticia estabilidad económica, o la 'satisfacción' de tener una vida comoda dónde pueden ir a tomar en perisur un café que se mal paga a los indígenas guatemaltecos - en Starbucks - y asistir a una escuela que los prepara para una vida productiva y no social, pues seguiremos jodidos.
Y es que vivimos en sociedad, influimos en mayor o menor forma con cada una de nuestras acciones, es mejor que estas sean tomadas desde esa conciencia. La rebeldía no se demuestra 'sin importarnos lo que piensen los demás', sino ocupandonos de lo que podemos hacer para que la voz de nuestras masas sea quien dirija el rumbo.
Que te vino a la mente? Anahí cantando en ropa interior mientras Dulce María muestra los pechos y sus compañeros se mueven sensualmente abrazandolas por las espaldas?
Los medios masivos invariablemente generan una homogenización paulatina al repetir patrones de conducta, vestimenta o pensamiento que poco a poco se vuelven un molde utilizable por los círculos de poder.
Si fuese real decir que Televisa y TVAzteca no son parte de la estructura gubernamental que se dedica a mantener a nuestra sociedad en un gran letargo formativo e intelectual, bien sería seguro decir que la mejor forma de control es la información.
Rebelde, hasta hace algunos años, representaba una persona con machete, en huarache y con toda la actitud de ataque ante las jerarquías que rigen este país, mediante a todo un boom publicitario pasamos de esa imagen a niñitos perfumados que no dicen nada en un escenario.
Cuántos rebeldes hay en México? Muchos, millones. Pero ahora todos estos 'chavos' que por naturaleza - en adolesencia y pubertad - buscan una identidad cuando cuestionan las estructuras ya definidas en la sociedad, ahora muestran su 'rebeldía', con ropas desgastadas de diseño, peinados cuidadosamente despeinados y una actitud de 'me vale el mundo mientras tenga mi ipod'.
Los mayos - como se conoce a los movimientos mundiales del 68 - marcaron el rumbo del compromiso social, la acción en busca de cambios que sirvieran a un bien común, y el desechar una estructura caduca dominada por una generación ya retrograda para inyectar ideas frescas que reflejaran los cambios del momento.
Sin embargo una de las más grandes desiluciones, fue que esa misma generación que luchó contra las caducas formas de ejercer el poder, ahora lo ejerce, y en su gran mayoría se alinearon o se quedarón alienados de los medios por no ofrecer mensajes convenientemente favorables a la maquinaría que nos domina.
Si esta generación del 68, que ahora son padres, maestros, tíos, u cualquier otra 'posición' de influencia, hubieran concentrado un esfuerzo en formar a esta nueva generación, es muy posible que los cambios deseados tuvieran un futuro más prometedor, pero, cuando se le da tanta importancia a una ficticia estabilidad económica, o la 'satisfacción' de tener una vida comoda dónde pueden ir a tomar en perisur un café que se mal paga a los indígenas guatemaltecos - en Starbucks - y asistir a una escuela que los prepara para una vida productiva y no social, pues seguiremos jodidos.
Y es que vivimos en sociedad, influimos en mayor o menor forma con cada una de nuestras acciones, es mejor que estas sean tomadas desde esa conciencia. La rebeldía no se demuestra 'sin importarnos lo que piensen los demás', sino ocupandonos de lo que podemos hacer para que la voz de nuestras masas sea quien dirija el rumbo.


Comentarios
Creo que en esa época, exprese mi descontento con el sistema, dentro de las posibilidades que tenia, fue la época de las guerrillas, guerrillas en la sierra, con Lucio Cabañas y Genaro Vásquez, y la guerrilla urbana, con la liga comunista 23 de Septiembre, algunos nos expresamos en festivales de música o en manifestaciones, lo ocurrido en 68 estaba muy fresco, y el traer un libro bajo el brazo o traer el pelo largo, era motivo suficiente para causar sospechas a la policía.
De lo que si estoy contento y satisfecho, es que a mis hijos, trate de educarlos con un sentido critico en todo, y creo que en lo logre, se que el merito ahora, es de ellos, pero la semilla, la sembramos su mamá y yo, y estoy muy orgulloso de ellos.
A.M.T