Calle sin Dios

Deambula el corazón cuando te veo
rendido entre cartones destazados
durmiendo en un puerta, peor que un perro
ajeno de esta vida y olvidado.

Un resto de botella te recuerda
la vida, que al final es un mal trago,
un vino que al principio fuera dulce
y que hoy no es nada mas que vino amargo.

Pasamos a tu lado y no te vemos.
Pasamos a tu lado y te ignoramos.
¡Que frío es el espejo que nos mira!
¡Que duro es el espejo que miramos

Me duele la limosna que mendigas,
la muda soledad que hay en tus labios
el aire de fracaso que te envuelve
la luz que de tus ojos se ha borrado

Me quema la impotencia cuando pienso
que hay miles como tu, ya desahuciados
que puedo ser mañana tu reflejo
que Dios por esta calle no ha pasado


Comentarios

Anónimo dijo…
Ya extrañaba tus escritos, este en especial me gusto mucho, pero no deja de asombrarme la capacidad de análisis que tienes ante la problemática social, no solo la de México, lo que escribes sobre Haití, mucha gente te aseguro que ni siquiera podría identificar en el mapa, donde esta Haití, mucho menos la problemática que tiene por causa de la sobreexplotación de sus recursos naturales, el 40% del presupuesto de Haití, proviene de donaciones, eso antes del terremoto.

Que bueno que vuelves a escribir.

Gracias

A.M.T.

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