Fútbol!!!

Revisando la historia, fueron los griegos los primeros en descubrir el enorme potencial que encerraba el convertir la guerra en un simulacro de la propia guerra... lo llamado... Juegos Olímpicos.

Multitudes acudían desde toda Grecia para participar en ellos o ver las competencias. Los juegos nemeos, píticos o ístmicos pronto fueron devorados por el peso abrumador del centro pólitico y cultural del mundo en ese entonces, Olimpia.

Venerar los mismos dioses, practicar los mismos ritos y observar el mismo código en la competiciones significaba en definitiva aceptar un común denominador cultural.

Durante el siglo 5 de la misma era, los mecanismos de construcción cultural de consensos en torno al sistema de poder se habían perfeccionado. Las tragedias de Esquilo, Sófocles y Eurípides fueron piezas claves a la hora de educar y crear valores universales, aceptados como tales por el conjunto de la sociedad - explica esto el predominio de esta tendencia para el culto judeo-cristiano?.

Con el fútbol está aconteciendo algo similar. Es que, como una vez dijera Tomás Maldonado, "el capitalismo es el sistema digestivo más perfecto que conoce la historia, digiere todo lo que se le cruza en el camino".

El fútbol podría ser considerado como espacio característico del ocio ejercido como actividad física de esparcimiento, según las posibilidades que analiza el francés Roger Sue, en su libro "El Ocio", o como juego.

Ambos casos se refieren a un hacer creativo, libre de las imposiciones del sistema productivo, y constituyente de la subjetividad en la interacción social - digamos que es visto para hechar relajo!.

Sin embargo, una vez atrapado por el capitalismo, el deporte más popular de todos los tiempos (quizás porque es una de las pocas actividades que los humanos hacemos casi sólo con los pies y en la cual, salvo excepciones, las manos están prohibidas) quedó transformado en uno de los más eficaces disciplinadores sociales que hayó el modo de organización económica, política y cultural hegemónico en la actual etapa de la historia de la humanidad.

Una actividad lúdica como el fútbol, que convoca a millones de seres humanos, encierra en si misma enormes potencialidades de cohersión, en la medida que ellas sean captadas por los propietarios dentro del sistema capitalista y puedan acapararlo dentro de las redes de los grandes creadores de consenso: los medios de comunicación... en especial los audiovisuales.

Fue justamente por ello que, en un sentido estratégico, y combinando grandes beneficios económicos y financieros inmediatos el sistema empresario corporativo aprovechó los recursos monetarios obtenidos para fucionarse con el sector medios de comunicación y entretenimientos, especialmente con las grandes cadenas de televisión, desde los 70's.

Basta entonces con observar en forma sistemática cuál es el comportamiento de esos medios de comunicación a la hora de referirse al fútbol. Dependientes de las ataduras económicas que establece el sistema de publicidad y patrocinios, los mensajes periodísticos y de divulgación se arrinconaron en el mundo de las superficialidades acríticas, de la enmarcación del sistema de poder que impera en el mundo deportivo y del silencio cómplice, Si se puede! Que vibre México! Perdimos, pero se jugó bien!!!

Esos medios, entonces, hacen del fútbol un mundo en sí mismo, al borde del mito, al borde de los escenarios de aquellos griegos que, gracias a los juegos y a las competiciones, compartían dioses y valores con carácter de universalidad.

Es en ese juego de espejos múltiples que los medios de comunicación presentan su fútbol–mito, desde el cual se proyecta un espejismo de sociedad, de mundo, sin clases, sin pobre ni ricos, sin torturados ni torturadores.

Y el rito debe reiterarse con la mayor frecuencia posible, no sea que entre ceremonia y ceremonia, cuando los estadios quedan vacíos y la espera se extiende hasta la próxima puesta en escena, los espejos se rompan y con ellos el espejismo vuelva al mundo de la no realidad, del cual nunca debería emigrar...

Y si, si me gusta el soccer, creo que es claro que no me gusta lo que hay alrededor.

Comentarios

Anónimo dijo…
Pues bien, el futbol es un deporte del cual la gran mayoria de los mexicanos ha hecho de el como algo sagrado, quizas sea por la ayuda de los medios de comunicacion quienes estan constantemente bombardeando de distintas maneras y de las cuales mucha gente (empresarios) se benefician de ello, por ejemplo, con las tiendas departamentales, articulos, etc. haciendo q el futbol sea el deporte mas vistoy con el cual se pueden identificar mas toda una poblacion; ahora con el tricolor en el mundialy y como dices de las frases es impresionante ver el resultado de toda esa publicidad bien manejada.

En ocasiones me pongo a pensar que este deporte esta mucho mas vinculado a hacer solo negocio que en realmente fomentar el deporte, se ponen de acuerdo de cual equipo es el que va a ganar para que, sus seguidores puedan seguir viendolos y no se abaraten sus productos.

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