Eres responsable de lo que dices en la red?
Las redes sociales son ya, una importante fuente de información, una que resulta ser la más útil de todas: la que se comparte.
Twitter y Facebook han cimbrado la internet partiendo del supuesto más simple que puedas pensar: todos tenemos algo que decir.
Sin embargo, ¿eres responsable sobre lo que dices en la red?
Lo que en la red se dice, en la red se queda, y se queda por un tiempo indefinido, podría decirse - sin temor al error - a que cualquier cosa que se publica en Facebook, Twitter o un Blog, es letra escrita en piedra, entonces, igual que en viva voz, uno debe ser consciente de lo que sale de sus dedos.
Voy a plantear un escenario común, hace unos meses fuiste a la 'Empresa A' a realizar un reclamo, por que el producto que compraste no te agradó, en la ventanilla de atención, la/el encargad@ por alguna razón atendió lentamente a los usuarios, tú, con dos horas de espera decides tomar tu móvil y twittear 'Maldita sea, la &$&%$ Empresa A da un servicio de la $%$##'.
Lo has hecho alguna vez?
Avanzamos en el tiempo, y el día de mañana la Empresa A, te ofrece una vacante, por lo que acudes a la entrevista con el reclutador, él, mientras te da la batería de pruebas correspondientes decide comenzar la busqueda de referencias, ¿y cómo lo hace?, en Google!. Teclea tu nombre, delimita la busqueda, y ¡oh!, descubre que tienes cuentas de Facebook y Twitter. Como no tiene perfíl en FB, decide revisar tu Timeline en Twitter, y, por no dejar, busca en tus tweets 'Empresa A', ¡que sorpresa!
Regresas a entregar tus baterías y pese a la exitosa entrevista previa, tu seguridad en la resolución de las pruebas, y buena fortuna, el reclutador te dice 'Gracias, pero no eres la persona que necesitamos'.
Piensalo, nada fuera de la realidad.
Hemos llegado al punto en que realizar el rastreo de una persona por la web resulta relativamente fácil para cualquier usuario, las redes sociales se han vuelto el 'boca en boca' del hoy, y uno que no olvida facilmente.
En absoluto digo que hay que aplicar una autocensura a nuestras ideas, el poder compartir con tanta gente nuestros sentimientos/malestares/ideas es la clave en el boom de la red social, pero bien vendría recordar que 'estamos compartiendo', y 'hablar' de forma consciente, concisa y mesurada, como decía mi abuelo, 'con los pelos de la burra en la mano'
Twitter y Facebook han cimbrado la internet partiendo del supuesto más simple que puedas pensar: todos tenemos algo que decir.
Sin embargo, ¿eres responsable sobre lo que dices en la red?
Lo que en la red se dice, en la red se queda, y se queda por un tiempo indefinido, podría decirse - sin temor al error - a que cualquier cosa que se publica en Facebook, Twitter o un Blog, es letra escrita en piedra, entonces, igual que en viva voz, uno debe ser consciente de lo que sale de sus dedos.
Voy a plantear un escenario común, hace unos meses fuiste a la 'Empresa A' a realizar un reclamo, por que el producto que compraste no te agradó, en la ventanilla de atención, la/el encargad@ por alguna razón atendió lentamente a los usuarios, tú, con dos horas de espera decides tomar tu móvil y twittear 'Maldita sea, la &$&%$ Empresa A da un servicio de la $%$##'.
Lo has hecho alguna vez?
Avanzamos en el tiempo, y el día de mañana la Empresa A, te ofrece una vacante, por lo que acudes a la entrevista con el reclutador, él, mientras te da la batería de pruebas correspondientes decide comenzar la busqueda de referencias, ¿y cómo lo hace?, en Google!. Teclea tu nombre, delimita la busqueda, y ¡oh!, descubre que tienes cuentas de Facebook y Twitter. Como no tiene perfíl en FB, decide revisar tu Timeline en Twitter, y, por no dejar, busca en tus tweets 'Empresa A', ¡que sorpresa!
Regresas a entregar tus baterías y pese a la exitosa entrevista previa, tu seguridad en la resolución de las pruebas, y buena fortuna, el reclutador te dice 'Gracias, pero no eres la persona que necesitamos'.
Piensalo, nada fuera de la realidad.
Hemos llegado al punto en que realizar el rastreo de una persona por la web resulta relativamente fácil para cualquier usuario, las redes sociales se han vuelto el 'boca en boca' del hoy, y uno que no olvida facilmente.
En absoluto digo que hay que aplicar una autocensura a nuestras ideas, el poder compartir con tanta gente nuestros sentimientos/malestares/ideas es la clave en el boom de la red social, pero bien vendría recordar que 'estamos compartiendo', y 'hablar' de forma consciente, concisa y mesurada, como decía mi abuelo, 'con los pelos de la burra en la mano'


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